Existen multitud de rituales que utilizamos hasta los menos supersticiosos
esperando que se cumpla un deseo.
Aún recuerdo cuando mi abuela me enseñaba sin haber cumplido los 4 años , que soplando la flor de diente de león conocida también como
“panadero” o “abuelito” se cumplirían tus deseos.
Mis inocentes peticiones siempre eran tartas, pasteles, pastas, todas ellas relacionados con la panadería.
Un día mi mamá quiso saber qué esperaba que se cumpliese y le contesté que un bizcocho.
Se rió y me preguntó a qué se debía.
Y le respondí que el "panadero" sólo podía traer cosas de la panadería…
Un día mi mamá quiso saber qué esperaba que se cumpliese y le contesté que un bizcocho.
Se rió y me preguntó a qué se debía.
Y le respondí que el "panadero" sólo podía traer cosas de la panadería…
Los hay también que confían en la suerte que les puede
brindar encontrar un trébol de cuatro hojas, soplar una pestaña, ver una
estrella fugaz, pasar por encima de una hoguera o saltar tres olas la noche de
San Juan y soplar las velas de cumpleaños.
También cuando me hice un poco más mayor, mi abuela me
enseñó que de todos los medios que llevan a la suerte los más seguros son los
que conducen a la perseverancia y al trabajo y que tú eres el motivo de casi
todo lo que te sucede.
Muchos son los que quieren tener buena suerte pero pocos los
que deciden ir a por ella.
Que encontréis la buena suerte! :)